Marie y Thomas – THE SLENDER MAN
Capítulo 1 - Nightmares
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Ciudad de Danville, Área Limítrofe.
Hora- 7:30 am
Una fría mañana de otoño, el sol tímidamente mostraba sus primeros rayos de luz. Los colores del cielo comenzaban a pintarse de tonos alegres y acogedores, dejando atrás la penumbra de la noche.
Era un día normal como cualquier otro, con la misma rutina de siempre, un vecindario bonito con vecinos amigables, que casualmente conectaba con el bosque a pocos metros.
Un niño castaño de 12 años se encontraba recostado en el árbol de su patio trasero, ¿Su nombre?, Thomas Fletcher Doofenshmirtz, el observaba el sol aliviado, por fin había terminado, por ahora.
El escuchaba como su madre Vanessa gritaba angustiada por no encontrar a su hijo en su cama, ella gritaba su nombre por toda la casa, hasta que bajo por las escaleras, salió al patio trasero y lo encontró recostado tranquilamente en el césped, ella corrió a él aliviada y lo abrazo con todas sus fuerzas, él le había dado un buen susto.
- ¡Thomas, gracias a Dios!, ¿Qué rayos haces afuera?
- Buenos días mama.
- Contéstame, ¿Qué haces afuera?
- Lo vi… lo vi de nuevo mama.
La madre noto que su hijo tenía unas tremendas ojeras, era obvio que él joven no durmió nada esa noche, además tenía los ojos rojos y temblaba de frio.
- ¿De qué hablas?, ¿Te refieres a tu… pesadilla?
- ¡No es una pesadilla, es real, yo lo vi!
Su madre por supuesto que no le creía, ella se preocupaba más de que no se enfermara.
- Luego hablamos de eso, entremos.
Y ella guio a su hijo a su cuarto para cambiarlo y ponerle un suéter verde para cubrirlo del frio.
El joven tenía la mirada fija en un lugar, en su ventana, observando a algo o a alguien que lo vigilaba.
- Ahí está.
Ella observo a su hijo confundido.
- ¿Qué cosa cariño?
- El tipo larguirucho, ahí, en la ventana.
La madre se asomó por la ventana, pero ella no vio nada.
- Querido, yo no veo nada.
- Pero si está en frente de la casa, ¿De verdad no lo ves?
Ella reviso de nuevo ya que su hijo se veía muy convencido, pero el resultado fue el mismo, nada, no había nada.
- Ya basta Thomas, deja de jugar, arréglate para ir a la escuela.
- ¿Y papa?
Se fue de viaje por el trabajo, pero dijo que hoy regresaría en la tarde, qué tal si le cuentas esto cuando regreses de la escuela.
Él no estaba muy seguro, pero nada le daba más confianza que hablar con su padre, él siempre lo apoyaba en todo, seguro que el si le creía.
- Ok…
- Bien, vamos, te hare el desayuno.
Los dos bajaron a la cocina, él se sentó en la mesa observando la puerta de la entrada mientras que ella hizo su desayuno favorito, huevos con tocino, pero a pesar de eso, él no comió nada, su miedo se lo impedía.
- ¿Por qué no comes?
- Si como tendré energías, y entonces el me comerá a mí.
- Cariño, por favor, no seas ridículo, tienes que comer algo.
- Lo siento mama, se me hace tarde.
El joven se levantó, pero su madre lo detuvo.
- ¡Thomas Fletcher Doofenshmirtz, no te levantaras hasta que te comas todo, créeme que si desobedeces estarás castigado jovencito!
Thomas sin otra opción se sentó de nuevo y a pesar de que no quería comer, se moría de hambre, se devoro su desayuno en un santiamén.
- Lo ves, lo que pasa es que tenías hambre.
- Y el también…
El joven se levantó de su asiento, tomo su mochila, y se dirigió a la salida, pero su madre lo detuvo para darle un beso de despedida con un abrazo.
- Cuídate Thomas, no dejes que nada ni nadie te asuste, y en caso de que tengas miedo, solo recuerda quien eres, te aseguro que nada te hará daño.
- Eso espero mama… eso espero.
El joven se separó de su madre y tomo rumbo para su escuela, la ventaja que tenía es que solo debía caminar cinco cuadras para llegar a esta.
El caminaba tranquilamente, observando todas las casas de sus vecinos, curiosamente no había nadie en la calle a excepción de él.
Faltándole solo dos cuadras, escucho unos pasos que lo seguían, él estaba seguro que no eran suyos, lentamente volteo la cabeza y por fortunio o desfortunio, no lo vio, esa cosa se camuflaba muy bien.
- ¡Deja de seguirme!
Y escucho una dulce voz asustándolo.
- Discúlpame Tommy.
El volteo de nuevo hacia el frente y observo a una dulce chica pelirroja que conocía muy bien, su vecina querida de enfrente, Marie Flynn García-Shapiro, la chica con la que estaba secretamente enamorado.
- Solo quería estar contigo.
- Marie… lo siento, lo que pasa es que he estado… distraído.
- Si lo he notado, ¿Qué te paso?, parece que no dormiste nada.
- Es una larga historia.
- Cuéntamela.
- Después, y por cierto una cosa.
- ¿Qué?
- No me digas Tommy.
La pelirroja sonrió y lo abrazo, pero inmediatamente noto que él estaba muy nervioso, estresado e incluso al tocarlo lo sintió helado a pesar de su suéter verde.
- ¿Estás bien Tommy?
- Sí… estoy bien.
Ella no lo creía mucho pero antes de que pudiera decir otra cosa el joven dijo.
- Llegaremos tarde a la escuela, será mejor que nos vayamos.
- Tienes razón, mejor vámonos.
El joven sonrió alivianado de que se retiraran ya que estaba seguro de que su acosador se encontraba cerca de ahí, observándolo a una distancia segura.
- ¿Qué buscas Thomas?
- Solo veo que no nos sigan.
- ¿Y quién nos podria seguir?
- Nadie, olvídalo por favor.
- Eres raro, pero eres muy lindo.
- Ehhhh, gracias.
Ambos se sonrojaron un poco, pero tomaron rumbo a la escuela caminando más rápido.
El día transcurrió como cualquier otro, los maestros daban la clase y todos los alumnos prestaban atención, a excepción de dos.
Thomas no podía prestarle atención a nada, solo se concentraba en una cosa, el observaba todo el tiempo la ventana del salón como si su vida dependiera de eso, mientras que Marie se distraía muy fácilmente debido a que notaba que su vecino, pero también mejor amigo que no era el mismo de siempre, era otro.
Cuando sonó la campana que indicaba el recreo, todos los niños salieron muy animados, todos menos el, Thomas se tomó su tiempo para asegurarse de que nada estuviera en el patio de la escuela, al asegurarse de que este era seguro, por fin salió dándose un respiro, se sentó en el suelo, saco un cuaderno personal que siempre llevaba con él, un lápiz y empezó a realizar imágenes que a simple vista parecían garabatos, pero en realidad eran dibujos muy bien diseñados.
Él estaba muy concentrado en ellos, olvidándose por completo que estaba en un patio lleno de niños, en eso llego Marie con su mejor amiga Jazz, una joven morena pelinegra con cola de caballo, el al notar su presencia se asustó mucho.
- Perdón Thomas, solo queríamos saber si te encontrabas mejor.
- Ehhh, ¿Le contaste a Jazz?
- Ella me conto un poco, dice que te ves distraído.
- No es de su incumbencia, déjenme solo.
Las jóvenes se sorprendieron por la reacción de Thomas, nunca lo habían visto así de grosero.
- Está bien, supongo que te dejaremos…
Y en ese momento Jazz le arrebato el cuadernillo, Thomas más que molesto, estaba furioso.
- ¡Devuélvemelo!
- Solo quiero saber que estas dibujando.
- No, no entiendes, no debes verlo.
- ¿Por qué?
- Es… personal.
- Hay por favor, ¿Qué tan malo podría ser?
Ambas observaron el dibujo y se quedaron sorprendidas por este, era un dibujo del mismo Thomas que se encontraba en un bosque, atrás de él estaba una casucha que a simple vista parecía abandonada, pero a su lado derecho, había un sujeto, una persona muy alta con brazos largos, este estaba vestido con un traje, pantalón y corbata de vestir de color negro, pero lo que más llamaba la atención es que este tipo no tenía rostro, su cara era completamente plana y blanca.
- Wow, esta genial, ¿Quién es?
- No se los puedo decir.
- ¿Por qué no?
- Porque ni yo mismo lo sé.
Ambas quedaron confundidas por la respuesta.
- ¿A qué te refieres?
- No sé quién es el, solo lo he visto.
- ¿En dónde?
Thomas estaba a punto de contestar, pero su corazón se detuvo al observar que al final del patio, atrás del árbol de este, se encontraba el, la persona alta que se encontraba en su dibujo, en sus pesadillas, este tenía la mirada fija en Thomas, pero al notar que ya lo había detectado, despareció detrás del árbol.
- ¡OH POR DIOS!
- ¿Qué ocurre?
- Lo siento chicas, debo irme a casa.
- Pero si apenas estamos en recreo.
- Las llamare después, lo prometo.
El, dejándolas ahí plantadas, corrió literalmente por su vida, olvidando que le dejo su cuadernillo a Marie, el salió disparado de la escuela dejando su mochila y tomo rumbo a su casa, por fortuna para él, el coche de su padre peliverde Ferb ya se encontraba ahí, seguramente ya había regresado de su trabajo, Thomas entro a su casa y cerró la puerta de un portazo sorprendiendo a sus padres, Vanessa inmediatamente le hablo.
- ¿Thomas?, ¿Estás bien?, ¿Por qué te escapaste de clases?
- Papa, ¿Dónde está papa?
- Aquí estoy hijo, mama dijo de que te encontró afuera esta mañana, ¿Qué pasa?
- Debemos hablar.
- Por supuesto, ¿De qué?
- ¡Mi pesadilla, la pesadilla que te había contado el otro día, cobro… cobro vida, me está siguiendo a donde quiera que vaya, no me deja tranquilo!
Los padres se sorprendieron por el relato, Vanessa creía que su hijo ya se había vuelto loco, pero Ferb era muy serio, siempre creía en su hijo, a pesar de que todo lo que dijera no tuviera lógica ni sentido, él se acercó a Thomas, lo tomo del hombro dándole confianza y con mucha seriedad y con una ligera sonrisa le dijo.
- ¿Estás seguro de lo que me estás diciendo Thomas?
- Demasiado.
- Descuida, estas a salvo, tu pesadilla no puede hacerte daño.
- Pero lo acabo de ver, en la escuela.
- Todo fue producto de tu imaginación Thomas, tu mente es tan poderosa que te hace ver cosas que no existen.
- Pero si existe, de hecho estuvo hoy en la noche en mi cuarto.
Ambos padres se observaron temerosos, su hijo no era un mentiroso en ese tipo de cosas.
- Está bien, vayamos a tu cuarto a ver si encontramos alguna prueba de tu relato, ¿Te parece?
- Ok.
Ambos Fletcher subieron las escaleras en dirección al cuarto de Thomas, una vez adentro, buscaron por todas partes algún indicio que mostrara si alguien había estado ahí, pero no encontraban nada fuera de su lugar, estaba intacto.
- Aquí no hay nada hijo.
- Debe haber algo, lo que sea.
- ¿Qué es lo que exactamente viste?, ¿Dime que paso?
- ¡Estaba acostado en mi cama, cuando de repente escuche un zumbido, como una estática de televisión, cuando abrí los ojos note que mi ventana estaba abierta, me levante para cerrarla, y cuando gire para volver a acostarme lo vi, justamente donde estas parado papa, quise gritar, pero no pude, simplemente no pude, es como si voz en ese momento hubiera desaparecido, esa cosa se acercó a mí, me dijo que solo quería protegerme, que quería ser mi amigo, pero yo no le creí, salí corriendo de mi cuarto al tuyo, pero cuando menos lo espere, ya estaba enfrente de tu puerta, tuve que huir bajando las escaleras, salí de la casa esperando que no me siguiera y efectivamente no lo hizo, pero sabía que estaba adentro, en cualquier parte esperándome, decidí mejor no entrar, me recosté en el árbol del patio y espere a que amaneciera!
Ferb se sorprendió por tan extraordinario relato de su hijo, definitivamente no estaba mintiendo o actuando.
- ¿Y lo volviste a ver?
- ¡Si, cuando mama despertó me busco y me encontró en el patio, me subió para ponerme el suéter que tengo ahora y yo le dije que estaba en frente de la ventana, pero ella no me creyó!
- O tal vez no lo vio.
- Seguramente, ¡Pero lo volví a ver en el patio de la escuela con Marie y Jazz en el recreo!
- ¿Marie?, ¿Te refieras a nuestra vecina?
- Sí.
- ¿Ellas lo vieron?
- No, solo yo.
- Curioso.
- ¿Qué me está pasando papa?
- Descuida hijo, ya sé que hacer, casualmente el papa de Marie es psicólogo y psiquiatra, lo llamare para que venga a verte, él sabrá que sucede.
- ¿Crees que ya estoy loco?
- Seguramente, pero déjame decirte algo, las mejores personas lo están.
- Entonces… me prometes que estaré bien.
- Por supuesto, no dejare que nada te suceda, te doy mi promesa.
- Gracias papa.
Thomas le dio un gran abrazo a su padre y él se lo devolvió.
- Bueno, iré a tu escuela a aclarar tu situación, seguramente te están buscando los pobres profesores, recogeré tus cosas y después comeremos los tres juntos, ¿Vale?
- Está bien.
Ambos sonrieron y bajaron a la sala, sin darse cuenta que en realidad la ventana no estaba bien cerrada, esta misteriosamente se abrió, el viento soplo muy fuerte haciendo que se metiera por esta una hoja de cuadernillo, la hoja cayo suavemente en la cama de Thomas y en eso la ventana se cerró de golpe fundiendo el foco.
En la nota decía lo siguiente:
``TE ESPERO EN LA NOCHE THOMAS´´
Pasaron las horas y el cielo empezaba a mostrar los primeros rayos de sol anaranjados, comenzaba a anochecer, Los Fletchers-Doofenshmirtz platicaban de cosas divertidas intentando distraer a Thomas, pero no lo lograban, el seguía muy preocupado observando a todas partes, por alguna razón sentía una presencia, como si alguien más estuviera en la casa, incluso se asustó cuando sonó el timbre de la casa, Ferb se levantó de inmediato a atender, se escuchó como abrió la puerta y dijo.
- Doctor Flynn, muchas gracias por venir.
- No hay problema señor Fletcher, estoy a sus servicios cuando guste.
- Pase por favor.
- ¿Él está aquí?
- Si, está en la sala.
- Muy bien, vayamos a verlo.
Ambos señores junto con Vanessa entraron y se dirigieron a la sala, el joven se encontraba descansando en el sofá ya que no pudo dormir nada, Thomas observo al señor contento, él era pelirrojo igual que su hija, tenía una gran sonrisa igual que ella, e incluso lo saludo muy educadamente como ella.
- Buenas noches Thomas, ¿Te acuerdas de mí?
- Claro señor Flynn, un gusto verlo.
- Por favor llámame Phineas.
- Un gusto verlo señor Phineas.
Phineas rio un poco y se sentó junto a Thomas, este señor traía una maleta junto con él, la abrió y saco varias cosas de adentro, un bloc de notas, una pluma, un estetoscopio y una linterna diminuta.
- Entonces Thomas, tengo entendido que has tenido algunos problemas, ¿Eso es cierto?
- Sí señor, creo que me he vuelto loco.
- Bueno, vamos a averiguarlo juntos, pero descuida muchacho, dudo mucho que lo estés, solo te daré un diagnóstico, escucha con mucha atención, te formulare unas preguntas, quiero que tú me las contestes con toda sinceridad, así podre darme una idea de lo que te pasa, ¿Ok?
- Está bien doc.
- ¿Has probado alguna sustancia o medicina recientemente?
- No.
- ¿Tienes alguna enfermedad mental o física?
- No
- ¿Te has enamorado?
- ¿Disculpe?
- Contesta por favor Thomas.
- …Tal vez
- Lo pondré como un sí.
- Oiga espere...
- Continuemos, ¿Cómo te sientes en este momento?
- Cansado, asustado.
- ¿Y por qué estas asustado?
- No sé cómo decirlo.
- Empieza por el principio, ¿Qué te asusta?
- Una pesadilla, pero esta pesadilla es real, o más bien se volvió real, es como una persona, parece una persona, pero estoy completamente seguro que no lo es.
- Por favor descríbeme a esta persona.
- Es alto, tiene brazos largos, viste con un traje negro muy formal y su rostro esta en blanco, no tiene cara.
- Hummm… interesante, dime, ¿Este sujeto siempre te sigue no?
- Así es, ¿Cómo lo…
- Lo intuí muchacho, y seguramente este personaje pide que estés junto a él, que lo acompañes.
- Me está asustando doctor.
- Tengo experiencia Thomas, no te sorprendas por eso.
- Pero esta cosa es real, cuando lo veo juro que es como si estuviera en frente de mí.
- La mente nos hace ver cosas que no existen Thomas, a veces cosas que deseamos y en otras ocasiones cosas que nos atemorizan.
- Es lo que me dijo mi papa.
- Y tu padre es muy listo, no tienes por qué tenerle miedo Thomas, si él dice que quiere ser tu amigo es por algo, intenta hablar con él la próxima vez que lo veas.
- ¿Entonces qué?, ¿Si estoy loco?
- No lo sé, tú dímelo, ¿Te consideras un loco?
- No, o al menos eso creo.
- Ahí está, tú eres el que tomas las decisiones, no él, así que descuida, si lo vuelves a ver, simplemente enfócate bien en que el que tiene el control eres tú, y con eso te aseguro que no podrá hacerte daño.
- Está bien… lo intentare.
Phineas finalmente reviso su ritmo cardiaco con su estetoscopio y reviso sus ojos con la linterna diminuta, anoto sus resultados en la nota y se levantó del sillón.
- Tienes el ritmo cardiaco un poquito acelerado, pero es normal pero lo que me desconcierta es que tienes las pupilas dilatadas.
- Si, lo que pasa es que no dormí muy bien.
- No hay problema, procura descansar y te sentirás muy bien dentro de poco, es todo Thomas.
- Muchas gracias señor.
- Fue un placer muchacho.
Phineas señaló a Ferb y a Vanessa que lo siguieran para que Thomas no escuchara su conversación con ellos.
- ¿Y qué tal doctor?, ¿Que diagnostico tiene?
- Pues… les puedo decir que no tienen de que preocuparse, Thomas está bien, lo que pasa es que está muy estresado.
- ¿Estresado?, ¿Pero de qué?
- Su hijo está entrando en la etapa de la adolescencia, es por eso que tiene esa pesadilla, esa persona desfigurada que ve es en realidad el mismo, solo que de adulto, su mente está procesando lo que va a ser de grande, es por eso que le pregunte si estaba enamorado, él dijo que tal vez, lo cual considere un sí, el amor junto con la escuela para un joven puede ser muy estresante, pero descuiden, su pesadilla se pasara en poco tiempo, les recomiendo que hablen con el mas a menudo, pregúntenle quien le gusta, eso puede ayudarlo a desahogarse.
- Pero la pesadilla que el menciono, sonó tan real.
- Como lo dijo usted señor Fletcher, la mente puede ser muy poderosa.
- Si… supongo que sí, muchas gracias por todo doctor Flynn.
- Ni lo mencionen, ¿Para qué son los vecinos?
Ambos señores se estrecharon la mano y al final se dieron un fuerte abrazo.
- Avísenme si me necesitan de nuevo o por si ocurre algo inusual, estoy a su servicio a cualquier hora.
- Gracias.
Y el pelirrojo se retiró de la casa con su maleta con rumbo a su hogar que se encontraba en frente.
Vanessa observo a su esposo aliviada y le dijo.
- ¿Thomas enamorado?, ¿Te imaginas?
- No, la verdad yo también quede sorprendido.
- Bueno me alegra de que todo esté bien.
- Igual yo.
Pero a pesar de eso, no se sentían convencidos, solo el tiempo lo diría.
Ambos regresaron con su hijo a ver la televisión un rato, posteriormente Vanessa le indico a Thomas que se aseara para irse a dormir, el obedeció sin objetar, estaba muy cansado, entro al baño y de verdad disfruto su bañó, el agua caliente lo reconfortaba, tardo varios minutos ya que no tenía prisa, al terminar, entro a su cuarto y encendió la luz, pero algo andaba mal, esta no encendía. A oscuras se puso su pijama junto con su suéter verde que traía hace rato, su padre entro para ver que estuviera bien.
- ¿Se fundió el foco?
- Tal parece.
- Mañana lo cambiare por uno nuevo.
Su madre en ese momento entraba para que ambos lo acostaran y lo taparan con la cobija y al final darle su beso de buenas noches.
- Duerme bien querido.
- Buenas noches mama.
- Descansa Thomas.
- Buenas noches papa.
Los dos se retiraron del cuarto cerrando la puerta sin dejar que nada de luz entrara.
El por alguna razón se levantó de su cama, abrió la ventana y observo a través de ella para asegurarse una última vez y por fortuna no lo vio, parecía que iba a ser una noche por fin pacifica, incluso pudo observar a Marie por su ventana en frente de su cama, ella se veía hermosa y coqueta con su pijama naranja, ella sin embargo noto que el la veía, la pelirroja lo saludo con su mano y movió sus labios, el obviamente no la escucho pero se imaginó lo que le dijo.
-
Buenas noches
Él le devolvió el saludo, cerro la ventana y bostezando regreso a su cama, cerró los ojos y en pocos minutos quedo profundamente dormido.
Pasaron unas cuantas horas, el viento sonaba, los árboles se movían y la ventana tronaba, sin embargo Thomas no lo notaba porque de verdad estaba cansado, pero después escucho algo que si llamo su atención, un zumbido, el mismo zumbido que escucho la noche anterior, el pobre abrió los ojos y observo asustado que una sombra empezaba a salir por debajo de su cama, esa sombra empezó a tomar forma de un brazo largo, el asustado grito, o al menos eso creía, ya que la verdad no se escuchaba nada, el brazo lo tomo de la pierna y brutalmente lo arrastro por debajo de la cama, el joven saco su mano para sujetarse de lo que sea, pero lo único que pudo tomar fue la cobija y las sabanas tirándolas al suelo desapareciendo él y el sujeto larguirucho en la oscuridad.
Lo único que quedo de ellos fue que por debajo había una nota y en ella estaba una imagen de Thomas con rostro de preocupación y Slenderman justo detrás de él.
Continuara…



























Pero está interesante 0u0
me encanta!!